martes, 14 de septiembre de 1982

Singapur, el pequeño gran tigre asiático

Foto: Foto: iStock.
El Confidencial

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Singapur,​ oficialmente conocida como República de Singapur, es una ciudad-Estado y país insular, situada en el corazón marítimo del Sudeste asiático. Enclavada entre el estrecho de Malaca, el estrecho de Singapur, el mar de la China Meridional y el estrecho de Johor, tiene una posición geográfica estratégica que ha influido significativamente en la historia de la región. El territorio del país comprende una isla principal y 63 islas e islotes satélites y una periférica. Sus proyectos de tierras ganadas al mar han aumentado la superficie combinada en aproximadamente un 25 % desde la independencia del país.​

Singapur es una sociedad multicultural con una densidad de población que ocupa el tercer puesto mundial. Sin embargo, ha conseguido mantener amplios espacios verdes y recreativos gracias a su cuidadoso planeamiento urbanístico.​ La diversidad lingüística del país se refleja en sus lenguas oficiales: inglés, malayo, mandarín y tamil, con el inglés como lengua franca. El multirracialismo está profundamente arraigado en la constitución de Singapur y desempeña un papel importante en la configuración de las políticas nacionales de educación, vivienda y política. (Wikipedia)

725 kms2, 63 islas, 6 millones de habitantes

 

jueves, 9 de septiembre de 1982

Paseo por la costa malaya

Alvaro utilizando el transporte local de la península malaya

viernes, 3 de septiembre de 1982

Isla Samosir, el reino de los batak

Alvaro asomado a una de las viviendas costumbristas Batak

sábado, 28 de agosto de 1982

Templos y playas de Tailandia

Wat Phra Keo, alberga la figura del Buda Esmeralda y fue hogar del rey de Siam durante siglos.

www.royalgrandpalace.th/

Playas de Ko Samui

martes, 6 de abril de 1982

Noches mágicas del desierto

En aquellos tiempos ocurría con frecuencia. La magia de la hospitalidad se manifestaba espontáneamente, cuanto más remoto fuera el lugar al que se llegaba. No importaba el aspecto desaliñado y polvoriento. Uno se acercaba al grupo de jaimas, en medio del desierto, saludaba cortésmente a quienes salían a recibirlo y, enseguida, surgía una comunicación de sonrisas que hacía posible el entendimiento, a pesar de las diferencias lingüísticas. La tetera volvía a bullir. Lo que estaban comiendo, comíamos. Donde dormían, dormíamos. Éramos gentes venidas de otro mundo, pero en son de paz.

Y nuestros anfitriones de las dunas, sin conocer nada de nosotros, sabían interpretar el curioso espíritu de los viajeros, y desplegar esa solidaridad que surge entre quienes van por el mundo con lo justo. No tengo nada, pero todo te lo doy a ti, que has venido hasta nosotros desde quién sabe qué lejanos lugares.